En el Hospital de Denia se está llevando a cabo la exposición ‘Gentes de narices. Narices ingentes‘, con múltiples obras de Nasevo que se contemplan en sus pasillos, por los que transitan el personal sanitario, los y las pacientes así como las personas que los visitan. Cualquiera de ellos puede disfrutar de dichas obras que se relacionan con distintos olores.

Vinculados a la exposición, y siguiendo con la misión  de la Fundación, se proponen talleres olfativos en los que personas pacientes pueden disfrutar de recuperar su memoria olfativa. Recuerdos, vivencias, emociones se evocan gracias a las experiencias olfativas de dichas propuestas. Y luego se plasman de formas distintas, creativas, a través de la pintura o la palabra.

En el Hospital de Denia esta propuesta se hace posible de la mano de Alicia Costa, terapeuta creativa, creadora del Sistema Psicocreativo y experta en terapias expresivas y Arteterapia transdisciplinar, que nos expresa su experiencia a través de las siguientes palabras. Gracias Alicia.

Tan simple como oler el perfume de tu madre, el olor de la colonia de tu padre, ese jazmín de la casa, aquel galán de noche que alegraba el verano a quien le gustase. Tan simple como sentir.

Y tan eterno como los recuerdos. Aquel olor del guiso de la abuela, el olor de una clase llena de niños, un campo recién cortado, el sótano de ese familiar que olía a humedad, el olor a mar cuando íbamos a nadar o de ti mismo al quitarte las deportivas.

Y tan importantes que forman parte de nuestra orografía particular, de nuestro entramado neuronal, de nuestro desarrollo y crecimiento espiritual.

Y tan olvidado. Ese sentido transparente, etéreo, casi imperceptible, que adquiere forma física en nuestros pensamientos y que tiene la capacidad de trasportarte a lugares escondidos en la memoria a la velocidad de la luz.

Atrapa. Te devuelve imágenes donde poder recostarte de nuevo y vivir. Vivir de nuevo aquello que tan importante fue para nuestra memoria y que quedó grabado a través de este impecable sentido.

Y tan terapéutico, que permite reconstruir, llevar, traer, volver a experimentar, aceptar, rendirse, abrirse y muchísimo más.

Si no te lo crees, pela una naranja, a ver a donde te lleva su aroma…

Alicia Costa